20 de Noviembre.

20_N
Después de desengañarme con políticas que se hacen llamar de izquierdas y siguen reprimiendo a los mismos, siguen abusando y recortando donde no afectará a quien tenga que dar las órdenes para llevarlo a cabo, no encuentro como tantos otros, partido político que pueda representarme en las urnas y, mucho menos seguir ciegamente propuestas de un partido única y llanamente por afiliación al mismo.
Aquí hago un pequeño paréntesis para meterme un poco con la ley electoral que nos concierne a ahora mismo:
                Dado que al bipartidismo al que estamos sometidos, lo respalda una constitución que, un tanto por ciento cada vez mayor no hemos votado y aprobado, conlleva a que los partidos minoritarios no puedan sacar representaciones en las provincias donde los dos ya conocidos son mayoritarios, y los respectivos votos que reciben los minoritarios queden perdidos en la criba de provincias por escaños. Es decir, que los votos que se dan a los partidos minoritarios, prácticamente sólo tienen representación en provincias con un elevado índice de población y, para ello, necesitan un elevado índice de votos en esas zonas, ya que no cuentan con los demás votos, perdidos tras la criba de provincias. Todo un claro atentado contra la democracia.
 
Tras las revueltas que se formaron en distintas capitales del mundo, aquí, se propuso la modificación de la constitución, para acabar con este bipartidismo sin sentido. El gobierno, por su parte, puesto que no les beneficia, se hicieron los suecos.
¿y esto es digno de un gobierno que se considera de izquierdas?
Creo que cambiaron su ideología por los intereses que más les convenían.
Ante esta situación, ¿con qué cara y burla vienen ahora pidiendo mi voto?
Veamos:
Si no voto, es que no creo en la democracia.
Si voto en blanco, el partido mayoritario saldrá ganando igual.
Si voto nulo, quizás se note el descontento en las gráficas, pero el gobierno seguirá haciendo lo que le plazca con mi derecho ciudadano.
Si voto a los dos partidos mayoritarios, seguirán con su altividad, untando y untando al pueblo de su mala gestión, de la que años después, se lavarán las manos.
Si voto a un partido minoritario, mi voto se perderá debido a la criba en la provincia en la que votaré, y en la que estos dos partidos, tienen la mayoría.
¿Cómo puedo mostrar mi descontento con el sistema democrático entonces?
Respuestas y posiciones hay muchas; soluciones reales, no tantas. Desgraciadamente, todo aquel que anhela la izquierda histórica y plural de la que una vez oyó hablar, sabe lo que nos espera el próximo veinte de noviembre, y hasta dónde está dispuesto el pueblo a rebajarse y votar a quien sabe, que no va a dar solución alguna y la cosa, tristemente, irá en retroceso.
Despidámonos pues de la sanidad y la educación pública, los derechos sociales, las becas, las ayudas a dependientes, una vivienda digna, un trabajo digno y bien pagado, el derecho a morir con dignidad, las tasas mínimas de pago por jubilación, la libertad de matrimonio homosexual,…