¿Lo recuerdas?

Aquel verano del __ en que nos conocimos, tú tan preciosa como siempre, tan simpática, tan especial, ¿qué tendríamos? ¿15 años? En ese campamento en Galicia, en el que la Diputación unía a todos los deportes, tú baloncesto.
 
Cada gesto, cada mirada, era una ilusión, darte la mano, por la noche en las veladas, sin que los demás se diesen cuenta.
 
La foto que nos hicimos a la vuelta, en la parada, en la estación de servicio para hacer un descanso, por supuesto que aún la guardo (no me preguntes dónde, no lo sé, pero de vez en cuando, me la encuentro vagando por algún cajón).
Quedamos en volver a vernos y así fue.
¿Y el primer beso?
¿Lo recuerdas?
Tan frágil, tan tímido, tan mágico, tan especial, tan delicado, tan bonito…
¿Cómo podía ser que siendo tu primer chico supieras besar bien?
Esas maravillosas incógnitas que te rodeaban.
 
Tan tímida y a la vez tan extrovertida, tan llena de vida, te miraba a los ojos y podía sentir la fuerza de llevarte el mundo por delante si quisieras.
 
Tu voz, me encantaba tu voz, suave, atraviesa tu bonita sonrisa y salía por tus labios con un tono tan agradable.
Esperaba que algún día, alguien me despertara con una voz parecida.
 
-  Dices que no, P, pero tu voz es preciosa, y me encanta despertarme con ella, algo que no cambiaría por nada.  - 
Tu pelo, rubio, me gustaba pasar la mano en esas veladas de aquel campamento, sin que, a penas, los demás sumidos en sus propias discusiones se dieran cuenta.
 
¿Lo recuerdas?
 
Ahora, menos sé de ti, pero sabes que el 2X de Marzo volveré a llamarte para preguntarte el número de tu  compañera ficticia, como todos los años. Picarás.

E .
 
 
(archivo propio del Sábado, 15 Enero de 2011)